Uno de los errores más habituales al contratar personal es pensar únicamente en el salario bruto del trabajador. En 2026, el coste real de un trabajador para la empresa va mucho más allá de la nómina mensual y, si no se calcula correctamente, puede comprometer seriamente la rentabilidad del negocio.
Muchos empresarios descubren este problema cuando ya han contratado y empiezan a llegar los seguros sociales, las pagas extra, las sustituciones o las inspecciones. En ese momento, ajustar costes es complicado y, en ocasiones, tarde.
En este artículo te explicamos cuál es el coste real de un trabajador en 2026, qué conceptos debes tener en cuenta y cómo calcularlo correctamente antes de firmar un contrato laboral.
Por qué es tan importante calcular bien el coste de un trabajador
Contratar sin conocer el coste real es uno de los principales motivos por los que muchas empresas pequeñas y medianas tienen problemas de tesorería.
Un cálculo incorrecto puede provocar:
- Falta de liquidez
- Dificultad para asumir imprevistos
- Problemas para mantener la plantilla
- Decisiones de despido mal planificadas
Este error suele ir unido a una mala elección del contrato laboral, algo que se analiza en profundidad en la Guía definitiva: contrato laboral según tipo de empresa en 2026:
👉 https://www.xn--nuoasesores-2db.com/blog/guia-definitiva-contrato-laboral-segun-tipo-de-empresa-2026/
Qué incluye el coste real de un trabajador en 2026
El coste laboral no se limita al salario bruto. Para conocer el coste real, la empresa debe tener en cuenta varios conceptos obligatorios.
Salario bruto anual
Es la base del cálculo e incluye:
- Salario base
- Complementos salariales
- Pagas extraordinarias (prorrateadas o no)
Este importe suele ser el único que muchos empresarios consideran, pero es solo una parte del coste total.
Cotizaciones a la Seguridad Social
La empresa asume una parte importante de las cotizaciones del trabajador. En 2026, estas cotizaciones incluyen:
- Contingencias comunes
- Contingencias profesionales
- Desempleo
- Formación profesional
- Mecanismos adicionales de cotización
Un error en este punto puede generar recargos y sanciones, como se explica en el artículo del blog sobre cuotas de los autónomos y bases de cotización:
👉 https://www.xn--nuoasesores-2db.com/blog/cuotas-de-los-autonomos-y-bases-de-cotizacion/
Vacaciones, festivos y descansos
Aunque no siempre se perciba, las vacaciones y los festivos también tienen un coste para la empresa, ya que el trabajador sigue cobrando sin prestar servicios.
En la práctica, la empresa paga:
- Vacaciones anuales
- Festivos no recuperables
- Descansos obligatorios
Este coste debe prorratearse para conocer el coste real por hora trabajada.
Bajas laborales y sustituciones
Las bajas por incapacidad temporal suponen un coste directo e indirecto:
- Complementos salariales según convenio
- Sustituciones temporales
- Pérdida de productividad
Muchas empresas no lo tienen en cuenta hasta que ocurre la primera baja prolongada.
Indemnizaciones y extinciones de contrato
Cualquier relación laboral puede terminar. El coste de despido o extinción debe contemplarse como un riesgo económico.
Una mala planificación contractual puede incrementar notablemente este coste, algo que suele estar relacionado con errores en la contratación, tratados en este artículo:
👉 https://www.xn--nuoasesores-2db.com/blog/errores-mas-comunes-al-elegir-el-contrato-laboral-en-2026/
Ejemplo práctico del coste real de un trabajador
Para entenderlo mejor, veamos un ejemplo sencillo:
| Concepto | Importe anual aproximado |
|---|---|
| Salario bruto | 20.000 € |
| Cotizaciones empresa | 6.000 € |
| Vacaciones y festivos | Incluidos |
| Coste estimado anual | 26.000 € |
👉 Conclusión: el coste real suele ser entre un 30 % y un 35 % superior al salario bruto.
Cómo influye el tipo de contrato en el coste laboral
El tipo de contrato elegido tiene un impacto directo en el coste final.
- Contrato indefinido: mayor estabilidad, posibles bonificaciones
- Contrato fijo-discontinuo: ajuste a la actividad real
- Contrato temporal: más riesgo y menos incentivos
- Contrato parcial: cuidado con sanciones si no se ajusta a la jornada real
Elegir mal el contrato puede aumentar el coste de forma indirecta, especialmente en caso de inspección, como se explica en este artículo:
👉 https://www.xn--nuoasesores-2db.com/blog/inspecciones-de-trabajo-en-2026/
Bonificaciones que reducen el coste de un trabajador
Existen bonificaciones que pueden reducir el coste laboral, pero solo si el contrato está bien planteado desde el inicio.
Bonificaciones habituales:
- Contratación indefinida
- Colectivos vulnerables
- Personas con discapacidad
- Transformación de contratos formativos
Un error formal puede suponer la pérdida total del incentivo.
Errores frecuentes al calcular el coste de un trabajador
Los errores más comunes son:
- No incluir cotizaciones empresariales
- No prever bajas o sustituciones
- No considerar indemnizaciones
- Elegir el contrato solo por el coste inmediato
Estos errores suelen acabar en decisiones empresariales equivocadas.
Cómo calcular correctamente el coste real antes de contratar
Antes de contratar, es recomendable:
- Analizar el salario real necesario
- Calcular cotizaciones exactas
- Evaluar el tipo de contrato más adecuado
- Valorar posibles bonificaciones
- Contar con asesoramiento profesional
Este análisis previo evita muchos problemas futuros.
Preguntas frecuentes sobre el coste de un trabajador (FAQs)
¿Cuánto cuesta realmente un trabajador a la empresa?
Entre un 30 % y un 35 % más que su salario bruto anual.
¿El tipo de contrato influye en el coste?
Sí, tanto por cotizaciones como por indemnizaciones y bonificaciones.
¿Puedo reducir el coste de forma legal?
Sí, mediante una correcta planificación contractual y bonificaciones.
¿Las pymes deben calcular este coste?
Especialmente las pymes, ya que cualquier desviación impacta más.
¿Un asesor laboral puede ayudar a calcularlo?
Sí, es la forma más segura de hacerlo correctamente.
Conclusión: contratar sin calcular el coste real es un riesgo
En 2026, contratar sin conocer el coste real de un trabajador es uno de los mayores errores que puede cometer una empresa. Un buen cálculo previo permite tomar decisiones sostenibles y evitar problemas económicos y legales.



